Reformas en el Eixample de Tarragona
Pisos señoriales de entre los años 20 y los 70, a un paso de la Rambla Nova. Los ponemos al día ganando luz y una distribución cómoda, y conservando lo que tienen de bueno.
Nuestra oficina está en el Carrer de la Unió, 37, a media manzana de la Rambla Nova. Cuando reformamos un piso del Eixample, muchas veces bajamos a la obra andando.
No es un detalle de folleto: es la diferencia entre una empresa que aparece con el camión y otra que conoce el barrio de memoria. Sabemos cómo son las fincas de vecinos de esta zona, qué tienen dentro los pisos de los años 20 a los 70 y qué se puede sacar de ellos. Techos altos, molduras, galerías que dan al patio de manzana, pasillos que no se acaban nunca. Belleza de otra época y una distribución pensada para una vida que ya no es la nuestra. Nuestro trabajo es quedarnos con lo primero y arreglar lo segundo.
Techos altos, molduras y un pasillo interminable
El plano típico del Eixample tarraconense es generoso en metros y avaro en aprovecharlos. Las habitaciones van encadenadas, la cocina queda al fondo junto a la galería y un corredor largo se lo come todo. Estos son los frentes que abrimos:
- Distribución de otra época: pasillos largos y estancias de paso que restan metros útiles y luz al corazón del piso.
- Instalaciones para renovar entero: la electricidad, el agua y la calefacción de hace décadas ya no dan la talla.
- Carácter que hay que salvar: molduras, carpintería de madera, suelo hidráulico, la galería. Se restaura, no se tira.
- Vida en comunidad: obra que convive con los vecinos, a veces sin ascensor, con horarios y limpieza cuidados.
Más luz y una distribución que respire
Aquí no derribamos por derribar. Aprovechamos lo que el piso señorial regala —esos techos de tres metros, la altura para armarios que suben hasta arriba— y movemos solo lo que hace falta para que la luz de la galería llegue al centro. A menudo eso significa abrir la cocina, ordenar el corredor con almacenaje a medida (un truco que nos piden mucho: aprovechar cada hueco muerto) y devolver protagonismo a la moldura restaurada. Es una reforma integral con mirada de interiorismo, y muchas veces empieza por la pieza que más se usa: la cocina. Si vienes del casco antiguo, verás que el enfoque cambia respecto a la Part Alta: aquí manda la luz y la distribución, no la muralla.
Estamos a un paseo, en la Unió. Enséñanos tu piso y te decimos qué se puede hacer.
Preguntas frecuentes
¿Conserváis las molduras, la carpintería y el suelo hidráulico?
Siempre que estén en condiciones, sí, y con gusto: son lo que hace que un piso del Eixample no parezca uno de obra nueva. Restauramos molduras y rosetones, recuperamos puertas y balcones de madera y sacamos a la luz el mosaico hidráulico que a veces está escondido bajo tres suelos. Donde algo no se puede salvar, buscamos una réplica o una pieza que dialogue con lo original en vez de pelearse con ella.
¿Cómo lleváis la obra en una finca de vecinos?
Con las cartas boca arriba desde el primer día. Avisamos a la comunidad y al presidente, protegemos portal y escalera, pactamos horarios de ruido y de montacargas y dejamos la escalera limpia cada tarde. En fincas sin ascensor lo tenemos en cuenta al planificar la subida de material. La convivencia se cuida: tus vecinos también son los nuestros del barrio.
¿Cuánto tarda una reforma integral de un piso señorial?
Como referencia, un piso de 90 a 120 m² suele moverse entre 10 y 16 semanas, pero aquí hay que ser honestos: los techos altos, los pasillos largos y unas instalaciones de hace décadas dan más trabajo del que parece. Por eso te damos un calendario por fases antes de empezar y lo revisamos contigo cada semana. El plazo que firmamos es el que cumplimos.
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